jueves, 6 de mayo de 2010

Tercer Capítulo : Sorpresa

Sorpresa

Me levante al día siguiente, la mañana estaba un poco fría y por la ventana los rayos de sol iluminaban mi cuarto, que ya me estaba quedando un poco chico por cierto.

Vi que mis maletas habían desaparecido y seguramente Alice me las había acomodado esa misma noche en el vestidor, me levante y supuse que no había nadie en casa así que fui a vestirme, me puse lo primero que encontré y me fui directo para la casa grande.

Al entrar escuche la nana que mi padre había compuesto para mí, me miro por un instante y al ver mi gesto de alegría siguió tocando.

Mamá estaba a su lado y sonrió al verme entrar, ella seguía mirando a papa como desde el primer día que los vi juntos, su amor estaba intacto…

Sentí un olor a comida delicioso que provenía de la cocina y fui a ver quien la estaba preparando, allí vi a Carlisle y a Esme, también tenían la misma mirada desde la última vez que los vi, eso me hizo poner melancólica y preferí hacerme la distraída y entrar directamente a la cocina, me habían preparado un desayuno como para una familia de doce personas, tanta comida me quitaba el hambre pero decidí sentarme en una punta de la mesada y comencé a comer.

La comida no me satisfacía completamente, pero estaba acostumbrada, siempre y cuando no viera mucha sangre, pero nunca me paso, y esperaba mantener mi control cuando llegara el momento.

Luego de terminar mi comida y de darle las gracias a mis abuelos por prever mí dieta luego de la charla que mantuvimos ayer.

Pasé toda la mañana leyendo algunos libros hasta que Alice me raptó por completo en su habitación para mostrarme como le quedaba la ropa que le había traído, porque algo que aprendí de ella era el gusto por la ropa, desde chica me enseñó que ropa combinaba y cual no.

Aunque no la usara en mi vida cotidiana, serbia para este tipo de casos cuando tenía que regalarle algo a ella.

Los días transcurrieron como agua en las palmas de las manos, seguí con una rutina que tenia, levantarme, desayunar, leer un poco y salir a caminar por los alrededores, todavía no estaba lista para ir al pueblo, además no quise tampoco preguntar porque lo más probable es que me dijeran que no.

Esa mañana cuando me levanté el sol brillaba más que nunca, eso era raro en Forks ya que siempre estaba nublado, pero ese día no había una sola nube en el cielo.

Al despabilarme por completo vi a mis padres a los pies de la cama con una sonrisa enorme en cada uno de sus rostros, también note un poco de preocupación en los de mi madre ya que eso de fingir todavía no lo había practicado muy bien.

Seguramente estaría preocupada porque ya no vería más cambios en mí, y eso me lo hizo saber mi padre con una pequeña mueca que se dibujo en su rostro.

- Feliz cumpleaños Renesmee… - Dijo mi madre con una voz suave y pausada

Todavía mis ojos no se habían acostumbrado a la luz y sin poder ver mucho dije un simple –Gracias má- sabia por donde venia la cosa y dije – Espero que no hayan organizado ningún tipo de evento…-

-Sabes cómo es Alice hija, no pudimos controlarla, pero te aseguramos que solo estarán los amigos más íntimos, se lo hicimos prometer –dijo papá

-También me supongo que no podré ir a la casa, ¿verdad? –

- Si, eso era parte del plan, no te molesta quedarte aquí por el día... Te trajimos el desayuno y bueno, tendrás mucho que hacer, hay regalos que debes abrir y además te haremos compañía hija – dijo mi madre sabiendo que en el tema de los regalos me mantendría ocupada un buen tiempo.

La tarde transcurrió muy lenta, hasta que a las seis de la tarde aproximadamente Alice entró a la casa e inmediatamente tomó uno de los vestidos que ella misma me había regalado y rápidamente me vendo los ojos y me tomo en sus brazos, me sentí la más gorda del mundo ya que Alice era tan pequeña al lado mío, que tenia suerte de estar con los ojos vendados.

Al llegar a la casa, al no poder ver como había quedado la casa decorada comencé a oler todo, un olor a jazmín me invadió al instante pero no pude espiar nada mas ya que Alice me llevó al antiguo cuarto de mi padre y al instante comenzó a maquillarme y a peinarme, mientras hacíamos chistes y bromas.

Luego me vestí y al verme en el espejo, me sentía otra persona, mi cabello largo ahora tenía bucles y mi vestido era corto y de un color rojo intenso.

- Ya estas lista, y quedaste hermosa, ¡tienes suerte de tener una tía como yo! – me dijo Alice con una sonrisa rebosante.

- Gracias Alice, eres una genio en esto –

- De nada mi pequeña, sabes que siempre voy a estar aquí para eso, incluso, si quieres quedarte, bueno podría ser tu estilista personal…-

- Sabes bien que no me voy a quedar aquí, Alice, ya me hace bastante mal de tan solo estar aquí…-

- Bueno, dejémonos de charlas que ya se hace tarde, allí abajo esta toda la gente esperándote, yo voy bajando, tu ve en unos minutos.-

Asentí con la mirada unos segundos más tarde que se cerró la puerta, a decir verdad estaba nerviosa, no sabía cuántas personas estarían ahí, pero entraría con una gran sonrisa que tuve que practicar varias veces, hasta que mi nana empezó a sonar y supuse que era mi momento de entrar.

Abrí la puerta y comencé a dar pasos por el gran pasillo, bajé las escaleras y vi a mi padre a los pies de la misma, se encontraba mirándome con una gran sonrisa, no pude mirar hacia adelante pero al llegar abajo y al tomar el brazo de mi padre, una especie de vals comenzó a tocar en el piano y comencé a bailar al paso de mi padre, que no me costaba tanto como a mamá, desde la última vez que la vi.

Allí es como comencé a ver varias caras conocidas, mi abuelo Charlie y su esposa Sue, Seth y Leah,mi abuela Renee y su esposo, inclusive alguno de los lobos estaban allí, mi padre me dio un beso en la mejilla al terminar el baile y al oído me dijo – Feliz Cumpleaños Nessie, estoy muy orgulloso de ti –

Luego todo se distendió, comencé a saludar a todos y cada uno formaba su conversación.

Hasta que mi abuelo pidió silencio y supe que pasaría vergüenza otra vez, pero me equivocaba.

- Renesmee, a partir de hoy ya cumples 16 años y te estás convirtiendo en toda una mujer, por eso te queremos dar un obsequio que simbolice la entrada oficial a nuestra familia, aunque desde que estabas en el vientre de tu madre ya eras toda una Cullen, y te apoyamos, pese a cualquier decisión que tomes y cualquier camino que comiences, te amamos de corazón Nessie.-

Una lagrima se escurrió por mi mejilla y abrace inmediatamente a mi abuelo, seguido por Esme, cuando mi madre me dio una cajita de madera la cual abrió y adentro contenía un medallón que tenía un corazón tallado en diamante con un color rosado pálido.

Inmediatamente después de mi agradecimiento a todos por estar aquí Esme comenzó a servir comida y la sala se convirtió en toda una fiesta, lobos, vampiros y humanos juntos en una sola habitación.

Después de charlar un poco de todo, con todos, necesitaba un poco de aire y decidí salir a tomar aire, necesitaba caminar un poco así que fui hasta el pequeño río junto a la casa y me senté a ver el reflejo de la luna en el agua.

Cerré los ojos para sentir los sonidos del bosque y a los minutos un aullido que provenía del bosque se oyó….

No hay comentarios:

Publicar un comentario