Renesmee: La Batalla Parte 2
Quedé inmóvil mientras que él se alejaba de mí, no podía, no quería volver a la realidad.
Hasta que a los pocos minutos Seth apareció como un lobo, me miró tristemente, en parte por todo lo que se estaba dando y en segundo lugar porque él quería estar allá tanto como yo.
Di media vuelta y me alejé hacia la casa, el prefirió quedarse allí echado.
Tenía que idear un plan, algo que pudiera hacer para asistir al encuentro, aunque ponía en riesgo aún más mi seguridad y la del resto, no podía quedarme allí sabiendo que en el caso de que hubiera una totalidad de bajas vendrían por Seth y por mí y todo el esfuerzo no valdría la pena.
Estaba bien alimentada, inclusive pude cazar en los días anteriores y suponía, que si pude enviarle un mensaje a Jacob con mi don, también podría utilizar mi fuerza y mis habilidades.
O tal vez solo tendría que sacrificarme para poder dejar a todos con vida, aunque suponía que eso llevaría a una guerra si o si.
Caminaba de un lado a otro sin saber qué hacer, no podría escaparme ya que Seth estaría vigilándome y aún más alerta que nunca.
No sabía qué medidas tomar, una cosa era segura, saldría de allí, cueste lo que cueste.
Me puse un abrigo y salí al exterior, varios aullidos provinieron del bosque resonando por todas partes, eran ellos, seguramente habían llegado.
Mi corazón se detuvo para latir irregularmente, la piel se me crispó.
- ¿Seth?- tenía que utilizar mis encantos- ¿Puedo “hablar” contigo? Digo, de humano a semi- humana. –dije soltando una mueca.
El lobo me miró por varios minutos y se alejó en el bosque para poder cambiar de fase.
- Si dime Nessie, ¿Necesitas algo? ¿Qué ocurre?
La verdad es que no sabía por dónde comenzar…
- Bueno Seth, sé que no será fácil decir esto… pero…
Ufffff, es complicado, mira, yo sé, qué tu quieres estar allí tanto como yo, no podemos quedarnos así como así…
- No, no, no y no.
- ¡Pero Seeeth! Allí no solo está mi familia, también esta Leah…
- Sí, pero Leah se sabe defender sola.
- ¿Seth?- me acerqué a él, tomé sus manos, mientras que dirigía la mirada hacia el horizonte, sabes cuanto me importa esto, y sabes que tarde o temprano, si a Jacob le sucediera algo, no, no viviría…
Con una mano tomé su rostro y traté de mostrarle todo lo que sentía por él, las cosas que habíamos vivido…
Luego de unos minutos Seth miró en mi dirección..
- Vamos, no podemos perder tiempo…
- Sabía que accederías.
Al unísono los dos comenzamos a correr por el bosque mientras que él dejaba atrás su humanidad y se convertía en licántropo.
Una humedad abrazaba el bosque, cada paso me acercaba a esas personas que nos querían hacer algún tipo de daño, o por lo menos era eso lo que buscaban.
Mi corazón se aceleró al divisar el claro, mi familia y las manadas estaban allí.
Pero también ellos, una de esas caras me resultaba muy conocida, era él.
Me detuve junto con Seth en el inicio del claro y muchos pares de rostros me observaban, algunos con desconcierto, otros con tristeza y algunos con deseo… ¿Era él?
Hacía tantos años que no lo veía pero podía reconocer esa tez morena y esos rizos negros, sus ojos llamearon al verme, estaba con el torso desnudo y había crecido, ya no era el mismo niño que había conocido, con una mirada de inocencia, con baja estatura, ahora era alto y fornido,
No estaba sólo, habían al menos siete personas más con él, pero no eran vampiros eran como yo, semi-vampiros.
-Nahuel- dije con la voz apagada, parecían que mis ojos se salían de orbita.
-Renesmee, que cambiada estás, bueno, digo, estás preciosa, como no, saliendo de una madre tan hermosa.
Dos gruñidos escaparon a mi derecha, eran Jacob y mi padre, preparados para atacar al más mínimo movimiento de parte de Nahuel.
- ¿Qué haces tú por aquí?- dije mientras que acomodaba mi garganta.
- Bueno a decir verdad en el último encuentro que tuvimos te vi un poco asustada, esa no era mi intención para nada, hablaría contigo y te ayudaría, pero bueno, ese perro no me dio el tiempo.
- Explícate- dije temerosa.
- El día lluvioso, ¿No lo recuerdas? No era mi intención que te toparas conmigo de esa forma, pensé que frenarías.
- ¿Eras tú?- dijo mi madre con una voz casi imperceptible
- Si, precisamente.- dijo Nahuel con tono irónico, mientras que le sonreía a mi padre.
La situación se estaba poniendo muy densa, me adelanté un paso cautelosamente mientras que observaba al grupo que miraba hacia todas partes.
Eran de diferentes edades al parecer, habían rubios, morochos, de todas las razas, divisé a dos mujeres, muy parecidas a Nahuel situadas a sus flancos, me miraban con… ¿Envidia?
Supuse que eran sus hermanas.
- ¿Qué estás buscando aquí Nahuel?- dijo Carlisle con voz demandante.
- Bueno en realidad vine… por Renesmee- dijo mientras que sonreía y me miraba.
- ¿Por mí?- un aullido se escuchó, era Jacob que estaba situado entre Leah y papá.
Noté que Seth seguía a mi lado, me protegería en caso de una pelea.
- Esto es ridículo- alcancé a divisar a Rose- ella no se irá contigo a ninguna parte.
- Bueno, dejemos que ELLA decida- dijo Nahuel muy tranquilo.
Miré a ambos lados y comencé a dar pasos hacía el medio campo.
Me situé de espaldas a mi familia.
- Como dijo Rosalie, esto es ridículo, no sé qué pretendes Nahuel, me quedaré con mi familia.
- Nessie, por favor, a mi lado tendrías muchas posibilidades, imagínate, tu y yo conquistando el mundo, no tendrás que esconderte más de nadie-
No respondí a su pregunta, era muy obvia la respuesta.
- Así que esa es tu decisión ¿Ah?
- Precisamente.- dije con tono irónico.
- Bueno, era sólo una oferta- dio un paso en mi dirección y se acercó a mí lo suficiente como para matarme en un latir de corazón.
Mi familia, detrás de mí estaba a punto de explotar, le hice una seña con la mano para que se detuvieran.
Nahuel me acarició la mejilla, su aliento era caliente y aún más húmedo que el ambiente.
No me detuve a parpadear ni un solo instante, estaba rígida y seria frente a él.
Luego de unos segundos apartó su mano de mi rostro y dio un paso atrás sin dejar de mirarme.
-¡Ataquen!- dijo y en un segundo todo cambió...
No hay comentarios:
Publicar un comentario