Mi cuerpo se había desprendido de mis pensamientos, los rostros de mis seres queridos pasaban como figuras borrosas, recordaba aquellos momentos mientras mi cuerpo pesaba cada vez más, ya no quería continuar con él, no lo necesitaba, mi respiración disminuyó junto con los latidos de mi corazón, quería abandonar la pelea, quería bajarme del ring…
-Nessie,¡Nessie!, ¿Me escuchas mi amor?, mantente despierta, por favor, mantente despierta.
No sentía mis pies ni mis manos, me sentía aturdida, me dolían mis oídos y mi cabeza daba vueltas.
- Por favor, quédate, lo siento, lo siento- no distinguí la voz al instante hasta que abrí los ojos con gran dificultad y lo vi, era Jacob que me sostenía en sus brazos.
Mi ropa estaba toda mojada y vi que estaba a orillas de la playa.
El cielo estaba nublado pero la luna seguía brillando e iluminaban sus ojos que estaban humedecidos por el llanto, nunca lo había visto de esa forma, pero sonrió al verme.
- Vamos, te sacaré de aquí.
Me tomó en sus brazos y fuimos a la casa, traté de ponerme en pie y fui caminando hacia el cuarto con su ayuda.
- Vamos te pondré ropa nueva- dijo, pero me resistí y traté de ponerme la ropa yo misma.
- ¿Jacob?
- Si- dijo mientras que volvía a la habitación.
- Por favor, lo le digas esto a mis padres, por lo menos no hasta que salgamos de esta situación.
- Está bien, como desees, trataré de no pensar en eso cuando vea a tu padre.
- Gracias- dije mientras que esbozaba una sonrisa.
Me arropó en la cama mientras que tiritaba, se sentó a un lado y secándose los ojos dijo
- Lo siento, de veras, no debí comportarme como un niño, no debí dejarte ir sola, traté de alcanzar a esa arpía pero no pude, debía salvarte, lo siento, lo siento, soy un estúpido…
- Shhh, basta, no fue tu culpa, yo no debía exponerme de esa forma.
- Bueno, no importa, debes estar cansada, mejor te dejo para que puedas dormir.
Llegó hasta la puerta pero no lo podía dejar ir, esta noche no.
-¿Jacob?
- ¿Si?
- ¿Podrías hacerme otro favor?
- Si, lo que quieras, dime
- Bueno- mis ojos se cerraron, no quería ver su expresión, la sangre se me hervía en mis mejillas- Bueno…pues… ¿Te quedarías conmigo esta noche?
Hubieron dos minutos de silencio, tal vez tres.
- Nessie, oh Nessie, me encantaría- dijo con una sonrisa.
Luego se metió dentro de la cama y me abrazó, yo me sujeté a el, aferrándome a mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario