jueves, 6 de mayo de 2010

Cuarto Capítulo : De nuevo en mi vida

De nuevo en mi vida

Inmediatamente mis ojos se abrieron y me asusté, hacía mucho que no escuchaba un aullido y ese aullido tenía mucho dolor cargado e izo estremecer mis pensamientos, y a los pocos segundos vi a Seth a mi lado, se sentó conmigo y los dos no dijimos un una palabra.

- Volvió, Nessie –

Eso fue lo único que necesité para saber quien era, me estremecí aun más cuando pronuncié su nombre…

- ¿Jacob, está aquí en Forks? ¿Por qué? –

- Solamente quería verte, saber como estabas –

- El no tiene porque ver como estoy, no le importé cuando se fue –

- Pero el solamente lo hacía por tu bien…-

- ¿por mi bien Seth? , ¿mi bien?, tu y mi familia son los únicos que saben bien como quedé cuando se fue, tú me veías, y sabes que no estaba bien… -Luego de tranquilizarme- Perdón Seth, sé que no estuve bien al gritarte a ti, es que no puede volver así como así, pensando que yo lo perdonaré, es algo imposible para mí, yo ya dejé a Jacob Black en el pasado…-

- Bueno Nessie no te pongas así, tan solo deberías ponerte en su lugar, cuando tu familia le dijo que era lo mejor para ti, él lo aceptó, porque un lobo cuando esta imprimado, así como él lo estaba de ti solo quería tu bien, y sea separado de ti o no, lo hizo, necesitaba su tiempo, pero deja el tema de lado, ya tendrás tiempo para eso ahora no te preocupes, venga ,vamos a la fiesta, están todos esperando por ti-Asentí y nos fuimos pausadamente, mientras que el me daba un abrazo consolador, hacia mi casa sin decir una palabra más…

Esa noche no pude dormir, pensar que él había vuelto a mi vida me daba escalofríos de tan solo pensarlo.

El había sido en algún momento una persona muy importante para mí, y no podía permitir que volviera así como así, pero aun así debía hablar con él, necesitaba saber porque había vuelto en realidad, porque me había dejado así, sin más. Me dormí pensando en todas las preguntas que le podría hacer.

Al día siguiente amaneció lloviendo y el cielo estaba nublado, mal día para mí, pero ya me acostumbraría al clima de Forks, así pasaron dos días, nublados y lloviendo, y yo seguía sin moverme del interior de la cabaña, no tenia las fuerzas, no con lo sucedido en mi cumpleaños, sentía tanto odio y resentimiento hacia Jacob, ¿Cómo podía ser tan egoísta al regresar?, ¿No sabe que yo también tengo sentimientos?

Hasta que tantas preguntas se formularon en mi cabeza que decidí que tenía que ir a La Push, por primera vez en mucho tiempo, necesitaba ver a Seth, y saber si él seguía aquí.

Esa tarde, no lo dudé ni un segundo, salí de la casa y fui corriendo lo más rápido que pude hasta la casa blanca donde estaba mi familia, ya que les dije que me dejaran sola.

Alice me estaba esperando en la entrada.

- Tus padres me dijeron que si, pero que tengas mucho cuidado, que apenes llegues que les mandes un mensaje, suerte pequeña –

Accedió a tirarme las llaves, que se cayeron al piso, porque Alice todavía no estaba acostumbrada a mis hábitos humanos y me las tiró demasiado rápido, necesitaba muchos reflejos para verlas.

-Gracias Alice, por eso eres mi tía preferida- Me fui corriendo hasta el garaje mientras que oía un grito de alegría de ella y uno de furia de Rose.

Busqué entre todos los autos de la familia cual era el correcto y era un convertible azul que tenía Esme, también le agradecí pensándolo en voz alta para que mi padre lo escuchara.

Arranqué el vehículo y me sorprendió del pequeño ronroneo del motor, tendría un V8 suponía, esa fue otras de las tantas cosas que me había enseñado Jacob, a manejar y a arreglar autos, ya que cuando aparentaba unos doce años de edad, ya tenía la madurez suficiente como para manejar cualquier vehículo.

Bajé por el camino que daba a la ruta y comencé a deslizarme en ese bello convertible a una velocidad apropiada ya que suponía que mis padres todavía estarían escuchando como se alejaba el ruido del motor.

El camino se me hizo muy largo y más al no recordar porque rumbo ir.

Cuando llegué a divisar la playa mi corazón comenzó a latir más rápido de lo usual y mis manos comenzaron a sudar.

Pasé por la casa de Billy pero preferí dirigirme inmediatamente a la casa de Sam, donde estaría segura que encontraría a algún integrante de la manada.

Al llegar estacioné el coche y me dirigí hacia la puerta, allí toqué timbre y al instante Emily me atendió.

-Oh, Renesmee, que alegría tenerte por aquí, los muchachos me dijeron que la fiesta de cumpleaños que dio tu familia estuvo buenísima, pero mírate, si eres igual que tu madre la primera vez que la vi…-

-Bueno pues gracias Em, ¿Sabes si Seth se encuentra por aquí? Es que necesito hablar con él, lo antes posible-

-Bueno en este instante precisamente se acaba de ir, estaba muy apurado, tal vez tenía alguna reunión con la manada, o algo por el estilo-

-Bueno muchas gracias Emily, un gusto en volver a verte-

Sabía a lo que se dirigía Seth, y estaba segura de que eso me conduciría a Jacob, pero no podría ir en auto así que lo dejé estacionado al comienzo del bosque mullido, tendría que ir a paso normal, en estos casos me vendría bien utilizar mis habilidades, pero no podía aunque quisiera.

Así que caminaba y de a ratos corría, no sabía por dónde ir ya que hacía muchos años que no andaba por esos caminos y al fin y al cabo Seth podría estar en cualquier lado.

Cuando de repente escuché un aullido, parecido al del río.

Y supuse que los dos estarían cerca, no quise apresurarme mucho ya que había llovido mucho y estaba todo lleno de lodo.

Cuando los aullidos se detuvieron, alcancé a divisar un pequeño claro, allí Seth estaba parado en forma humana y procuré acercarme con cautela.

-¿ Seth?, ¿eres tú?-

- sí Nessie, aquí estoy- me apresuré para llegar y al parecer estaba solo- ¿Qué haces aquí? No deberías andar sola sin saber por qué caminos andas-

-Bueno la verdad es que estaba buscándote, quería hablarte sobre lo sucedido las otras noches...-

-No te preocupes Ness, estoy bien, entiendo tu enojo-

- No, no es por eso, bueno por eso también pero no vine exactamente a eso, yo… pues me preguntaba… si… tú sabes… Jacob, ya ha partido…-

-Bueno, depende, ¿a que quieres llegar con eso?

-Es que... bueno, quisiera hablar con él, pero supongo que llegué demasiado tarde, no debí siquiera venir- De repente unos pasos se acercaban detrás de mí, sentí un leve gemido y supuse que era él, tenía detrás mío al ser que alguna vez importó tanto en mi vida.

-Yo mejor los dejo solos, tengo que ir a… bueno… recolectar frutos… si eso.-

No quise darme vuelta, no tenía la voluntad necesaria para hacerlo, mis músculos se tensaron y mi respiración se aceleró aún más.

Esperé a que Seth se perdiera entre los árboles para romper el silencio. Me di media vuelta para poder mirarlo a los ojos, pero al instante, me di cuenta de que Jacob había decidido estar en forma de licántropo para poder huir a la mínima elevación de voz de mi parte, por eso traté de regular las palabras que iría a decir, pero la verdad es que no tenía palabras.

Después de tantos años de ausencia en mi vida, había olvidado como se veía en forma lobuna, su mirada era la misma de siempre, pero en ella noté tristeza.

Me detuve a verlo durante varios segundos, tal vez minutos, hasta que mi cerebro se ordenó nuevamente y pude gesticular un simple –Hola-

Tenía la cabeza gacha y no podía mirarlo a los ojos, su pelaje era el mismo, marrón rojizo y tal vez estaba un poco más largo desde la última vez.

-Mira Jacob, no he venido para recriminarte nada, bueno a decir verdad venía con esas intenciones, pero creo que no es una forma madura de hacerlo- ¿Madura? ¿Qué clase de estupidez dije al decirle eso a una de las personas más inmaduras que había conocido?

-Bueno lo cierto es que tengo muchas preguntas en la mente, pero no las voy a hacer hoy, no quiero lastimarme más… ppero no digo que con eso me lastimas, no, digo que necesito hablar contigo, tal vez aún no estés preparado, pero es que de verdad necesito esta charla, para poder seguir nuestros caminos por separado pero sin remordimientos, la verdad es que estaré aquí las próximas semanas, y me gustaría que me fueras a verme a mi casa algún día de estos-

A continuación el gran lobo asintió con la cabeza aún gacha y luego de varios minutos de gran tensión y nerviosismo en el ambiente tan solo dediqué a marcharme y recordar el camino que había trazado…

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